El hardware de un servidor web determina su capacidad de procesamiento, almacenamiento y disponibilidad. Es un factor crítico para garantizar rendimiento, escalabilidad y tolerancia a fallos.
Características clave: virtualización, redundancia, balanceo de carga (load balancing), almacenamiento distribuido y tolerancia a fallos.


El software de servidor web es responsable de gestionar solicitudes HTTP/HTTPS, procesar recursos y entregar contenido al cliente.
Características técnicas: manejo de conexiones concurrentes, soporte SSL/TLS, compresión, caching, balanceo inverso (reverse proxy) y compatibilidad con protocolos modernos.
El modelo de trabajo define cómo el servidor procesa las solicitudes entrantes y administra los recursos del sistema.
Aspectos importantes: concurrencia, escalabilidad horizontal, latencia, throughput y eficiencia en el uso de CPU y memoria.
